Mejores Aventura en Praga
Lugares imprescindibles en Praga
Todas las atracciones en Praga
: Entrada
Praga: 10 cosas que hacer y lugares imprescindibles
El perfil del castillo de Praga, el puente de Carlos y sus estrechas calles históricas dan a la capital checa un carácter inconfundible. A orillas del río Moldava, la ciudad más grande del país es también la antigua capital de Bohemia. Los edificios románicos, góticos, renacentistas y barrocos definen sus calles y plazas, y su centro histórico forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992.
La identidad de la ciudad va más allá de sus monumentos más célebres. Praga fue sede real e imperial y, más tarde, capital de Checoslovaquia; hoy, sus museos, galerías y teatros mantienen una intensa vida cultural. Recorre la Ciudad Vieja y el barrio judío, sube hacia el castillo o la colina de Petřín y reserva tiempo para el histórico Vyšehrad. La música clásica, la ópera y los festivales que se celebran periódicamente añaden otra dimensión a la visita.
Las 10 mejores cosas que hacer en Praga
10. Descubre la tradición musical clásica de Praga
La ópera, el ballet y los conciertos de música clásica siguen ocupando un lugar central en la vida cultural de Praga. El Teatro de los Estamentos tiene un vínculo especial con Mozart: allí se estrenó su ópera Don Giovanni. La compañía del Teatro Nacional presenta ópera y ballet, mientras que el festival Primavera de Praga es una de las grandes citas periódicas de música clásica. Signal Festival ofrece un contrapunto contemporáneo con instalaciones de luz y proyecciones por toda la ciudad.
9. Explora las colecciones de la Galería Nacional
La Galería Nacional de Praga integra las artes visuales en la historia cultural de la ciudad, junto con su arquitectura y su música. El Palacio de Ferias alberga arte del siglo XIX y moderno, y complementa las jornadas entre iglesias medievales y palacios barrocos. Dedícale tiempo: sus colecciones apartan la mirada de los edificios que enmarcan Praga para centrarse en las obras que guardan.
8. Pasea por la plaza de Wenceslao y visita el Museo Nacional
La plaza de Wenceslao forma un amplio eje comercial en la Ciudad Nueva, la extensión de Praga fundada en el siglo XIV. El Museo Nacional Checo se alza en el extremo superior de la plaza y es un destino claro para recorrerla a pie. Fíjate también en las galerías comerciales y los hoteles modernistas de los alrededores, que aportan variedad arquitectónica a esta zona de la ciudad.
7. Sube a la colina de Petřín para disfrutar de las vistas
La colina de Petřín ofrece una perspectiva distinta de una ciudad que suele recorrerse por calles estrechas y plazas recogidas. Su torre mirador cuenta con una plataforma de observación, por lo que es un buen lugar para contemplar Praga desde las alturas. Combina las vistas panorámicas con una visita a los monumentos de abajo: así se aprecia mejor cómo encajan el río, las torres y el centro histórico.
6. Recorre Malá Strana y visita la iglesia de San Nicolás
Las calles de Malá Strana conducen hacia el castillo y sus iglesias y edificios históricos hacen que el paseo tenga interés propio. La iglesia de San Nicolás es la más conocida del barrio y un punto destacado del recorrido. No te limites a cruzar la zona entre el puente de Carlos y el castillo: sus calles constituyen una parte importante del paisaje histórico de Praga.
5. Contempla Praga desde el río Moldava
El Moldava traza un hilo continuo entre los distintos perfiles de Praga. Un crucero turístico por Praga incorpora el río a la visita y permite ver desde el agua los puentes y los edificios históricos. Los cruceros forman parte habitual de la oferta para visitantes, y la perspectiva fluvial complementa los detalles arquitectónicos que se descubren al pasear por los barrios antiguos.
4. Explora el barrio judío
Josefov, el histórico barrio judío de Praga, conserva un notable conjunto de sinagogas y el Antiguo Cementerio Judío. La Sinagoga Vieja-Nueva sigue siendo un lugar de culto activo, mientras que la Sinagoga Española destaca por su ornamentado estilo morisco. Recorre juntos los monumentos del barrio judío para apreciar el patrimonio religioso del barrio y el carácter singular de sus edificios conservados.
3. Visita la plaza de la Ciudad Vieja y el Reloj Astronómico
La plaza de la Ciudad Vieja reúne varios de los monumentos más representativos de Praga en un entorno histórico. El Reloj Astronómico de Praga es su célebre punto central, junto al Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, la iglesia gótica de Nuestra Señora de Týn y el monumento a Jan Hus. Dedica un rato a recorrer la plaza y después sigue por las calles cercanas hacia el resto de la Ciudad Vieja.
2. Cruza el puente de Carlos
El puente de Carlos une la Ciudad Vieja con Malá Strana y permite recorrer en un solo paseo el río y los barrios históricos de Praga. Su imponente arquitectura convierte el cruce en un destino por derecho propio. Músicos y artistas animan el puente durante el día, y las vistas del Moldava ayudan a entender cómo se relacionan los monumentos más conocidos de la ciudad.
1. Explora el Castillo de Praga y la catedral de San Vito
El Castillo de Praga domina el perfil de la ciudad y ofrece la mejor introducción a su patrimonio monumental. Recorre el complejo de palacios, museos y patios, con la catedral de San Vito como uno de sus principales atractivos. La pinacoteca del castillo y el Jardín Real invitan a prolongar la visita, mientras que las vistas de la ciudad conectan esta antigua sede de poder en las alturas con las calles y el río que quedan abajo.